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4 lugares ocultos de una sala de clase que los gérmenes están acechando

Los auxiliares de los colegios hacen un gran trabajo para mantener las cosas limpias, pero la batalla contra los gérmenes en las salas de clases es interminable. Como profesor, puede ayudar a mantener a sus estudiantes sanos y evitar la propagación de gérmenes con unos cuantos pasos adicionales de limpieza y desinfección -  como por ejemplo identificar y combatir los lugares en los que quizás no sabías que los gérmenes se acumulan.

#1: Los peligros del sacapuntas

Simplemente el sacapuntas podría ser el elemento con más gérmenes en su sala de clases.

Cómo vencer a los gérmenes: Anime a los estudiantes a traer y guardar su propio sacapuntas. También puede mandar una comunicación a la casa de los niños pidiéndoles a los padres que les den sacapuntas. Considere la posibilidad de deshacerse de su sacapuntas que está fijo en la pared (si tiene uno) y en su lugar tenga en su escritorio un sacapuntas para prestar a un niño a la vez. Luego límpielo después de cada uso con para desinfectarlo con Lysol®Toallitas desinfectantes   y/o Lysol®Desifectante Multisuperficies en aerosol

#2: Eliminar asientos y sillones cómodos

Los asientos como los “puff” o “peras” son geniales, pero podrían estar haciendo que sus estudiantes se enfermen. Los niños con alergias o asma son especialmente propensos a ser infectados por patógenos que recogen los artículos blandos.

Cómo vencer los patógenos: Puede reducir los niveles de patógenos del polvo, el polen y la caspa de animales minimizando los objetos que los atraen – y no son fáciles de limpiar. Los objetos como sillas, sofás o cojines grandes, peluches o alfombras pueden atrapar y mantener patógenos y gérmenes. Deshágase de la mayor cantidad posible de estas trampas de polvo para una sala de clases más saludable.

#3: Aspectos sorprendentes de los lavamanos

Con todo el jabón, agua y lavado de manos que ocurre en el lavamanos, se podría suponer que es el lugar más limpio. Desafortunadamente, es todo lo contrario. No todos los estudiantes seguirán técnicas adecuadas de lavado de manos, por lo que las manillas y el borde del lavamanos y los dispensadores de jabón se convierten en refugios ideales para los gérmenes.

Cómo combatirlo: Ponga un letrero en los lavamanos que muestre la manera apropiada de lavarse las manos: Use jabón, frote durante varios segundos las manos y luego enjuague y seque completamente. Realice una demostración de lavado de manos, especialmente si enseña a niños más pequeños. Mantenga un paquete de Lysol®Toallitas desinfectantes para limpiar el lavamanos, sus manillas y dispensadores de jabón.

#4: Frotar y limpiar las áreas comunes

Hay algunas áreas que tienen mucho flujo de estudiantes y, por lo tanto, también de gérmenes. Los escritorios, las mesas y otros muebles son tocados constantemente durante el día; lo mismo ocurre con las manillas y marcos de las puertas y juguetes como bloques, muñecas, camiones y libros. Por otro lado, no es recomendable usar productos químicos agresivos en las superficies que sus estudiantes tienen contacto frecuentemente.

¿Cómo combatir esto?: La limpieza regular con agua y jabón lava la mugre y la suciedad, pero no elimina todos los gérmenes. El uso de un desinfectante como Lysol®Desinfectante Superficies, que puede ser utilizado sin guantes o máscaras, eliminará los gérmenes en contacto, creando superficies más seguras para los niños.

Consejos extras para salas de clases más limpias y saludables

  • Almacenar durante el año: Tener los productos adecuados a mano para combatir los gérmenes es crucial. Invierta en productos que duren todo el año escolar. Mantenga artículos como pañuelitos, higienizante para manos y toallitas desinfectantes en lugares convenientes.
  • Logre que los estudiantes sean parte de la lucha contra los gérmenes: Anime a sus estudiantes a lavarse las manos con frecuencia - no sólo después de ir al baño, sino que también después de comidas, colaciones, actividades en clase y al compartir materiales con otros. También refuerce que se cubran la boca cuando tosan o estornuden, ya sea con un pañuelo de papel o sus mangas (¡nunca usar las manos!).
  • Vigile a los estudiantes enfermos: Si uno de sus estudiantes parece incapaz de parar de toser o estornudar, o está mostrando otros signos de enfermedad, no dude en enviarlos a casa cuando sea apropiado. Esto no sólo ayuda a proteger a los compañeros de clase del contagio, sino que también permite que el niño enfermo se recupere más rápido.

Cuando toda la clase trabaja para prevenir gérmenes, puede disfrutar de un año escolar más saludable y feliz.

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